Leviticus 24:9
“Y será de Aarón y de sus hijos, los cuales lo comerán en el lugar santo; porque es cosa muy santa para él, de las ofrendas encendidas á Jehová, por fuero perpetuo.”
Leviticus 24:9 — Reina-Valera 1909
Verse 9 of 23 in Leviticus chapter 24 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Leviticus 24 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y HABLÓ á á és, diciendo: Manda á los hijos de que te traigan aceite de olivas claro, molido, para la luminaria, para hacer arder las lámparas de continuo. Fuera del velo del testimonio, en el tabernáculo del testimonio, las aderezará ón desde la tarde hasta la mañana delante de á, de continuo: estatuto perpetuo por vuestras edades. Sobre el candelero limpio pondrá siempre en orden las lámparas delante de á. Y tomarás flor de harina, y cocerás de ella doce tortas: cada torta será de dos décimas. Y has de ponerlas en dos órdenes, seis en cada orden, sobre la mesa limpia delante de á. Pondrás también sobre cada orden incienso limpio, y será para el pan por perfume, ofrenda encendida á á. Cada día de sábado lo pondrá de continuo en orden delante de á, de los hijos de por pacto sempiterno. Y será de ón y de sus hijos, los cuales lo comerán en el lugar santo; porque es cosa muy santa para él, de las ofrendas encendidas á á, por fuero perpetuo. En aquella sazón el hijo de una mujer , el cual era hijo de un , salió entre los hijos de ; y el hijo de la y un hombre de riñeron en el real: Y el hijo de la mujer pronunció el , y maldijo: entonces le llevaron á és. Y su madre se llamaba , hija de , de la tribu de . Y pusiéronlo en la cárcel, hasta que les fuese declarado por palabra de á. Y á habló á és, diciendo: Saca al blasfemo fuera del real, y todos los que le oyeron pongan sus manos sobre la cabeza de él, y apedréelo toda la congregación. Y á los hijos de hablarás, diciendo: Cualquiera que maldijere á su , llevará su iniquidad. Y el que blasfemare el nombre de á, ha de ser muerto: toda la congregación lo apedreará: así el extranjero como el natural, si blasfemare el , que muera. Asimismo el hombre que hiere de muerte á cualquiera persona, que sufra la muerte. Y el que hiere á algún animal, ha de restituirlo: animal por animal. Y el que causare lesión en su prójimo, según hizo, así le sea hecho: Rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente: según la lesión que habrá hecho á otro, tal se hará á él. El que hiere algún animal, ha de restituirlo; mas el que hiere de muerte á un hombre, que muera. Un mismo derecho tendréis: como el extranjero, así será el natural: porque yo soy á vuestro . Y habló és á los hijos de , y ellos sacaron al blasfemo fuera del real, y apedreáronlo con piedras. Y los hijos de hicieron según que á había mandado á és.