Luke 2:26
“Y había recibido respuesta del Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Cristo del Señor.”
Luke 2:26 — Reina-Valera 1909
Verse 26 of 52 in Luke chapter 2 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Luke 2 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y ACONTECIÓ en aquellos días que salió edicto de parte de César, que toda la tierra fuese empadronada. Este empadronamiento primero fué hecho siendo gobernador de la . E iban todos para ser empadronados, cada uno á su ciudad. Y subió é de , de la ciudad de , á , á la ciudad de , que se llama , por cuanto era de la casa y familia de ; Para ser empadronado con ía su mujer, desposada con él, la cual estaba en cinta. Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días en que ella había de parir. Y parió á su hijo primogénito, y le envolvió en pañales, y acostóle en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Y había pastores en la misma tierra, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su ganado. Y he aquí el ángel del Señor vino sobre ellos, y la claridad de los cercó de resplandor; y tuvieron gran temor. Mas el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: Que os ha nacido hoy, en la ciudad de , un , que es CRISTO el Señor. Y esto os será por señal: hallaréis al niño envuelto en pañales, echado en un pesebre. Y repentinamente fué con el ángel una multitud de los ejércitos celestiales, que alababan á , y decían: Gloria en las alturas á , y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres. Y aconteció que como los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores dijeron los unos á los otros: Pasemos pues hasta , y veamos esto que ha sucedido, que el Señor nos ha manifestado. Y vinieron apriesa, y hallaron á ía, y á é, y al niño acostado en el pesebre. Y viéndolo, hicieron notorio lo que les había sido dicho del niño. Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían. Mas ía guardaba todas estas cosas, confiriéndolas en su corazón. Y se volvieron los pastores glorificando y alabando á de todas las cosas que habían oído y visto, como les había sido dicho. Y pasados los ocho días para circuncidar al niño, llamaron su nombre JESÚS; el cual le fué puesto por el ángel antes que él fuese concebido en el vientre. Y como se cumplieron los días de la purificación de ella, conforme á la ley de és, le trajeron á para presentarle al Señor, (Como está escrito en la ley del Señor: Todo varón que abriere la matriz, será llamado santo al Señor), Y para dar la ofrenda, conforme á lo que está dicho en la ley del Señor: un par de tórtolas, ó dos palominos. Y he aquí, había un hombre en , llamado ón, y este hombre, justo y pío, esperaba la consolación de : y el íritu era sobre él. Y había recibido respuesta del íritu , que no vería la muerte antes que viese al del Señor. Y vino por íritu al templo. Y cuando metieron al niño ús sus padres en el templo, para hacer por él conforme á la costumbre de la ley, Entonces él le tomó en sus brazos, y bendijo á , y dijo: Ahora despides, Señor, á tu siervo, conforme á tu palabra, en paz; Porque han visto mis ojos tu salvación, La cual has aparejado en presencia de todos los pueblos; Luz para ser revelada á los , y la gloria de tu pueblo . Y é y su madre estaban maravillados de las cosas que se decían de él. Y los bendijo ón, y dijo á su madre ía: He aquí, éste es puesto para caída y para levantamiento de muchos en ; y para señal á la que será contradicho; Y una espada traspasará tu alma de ti misma, para que sean manifestados los pensamientos de muchos corazones. Estaba también allí , profetisa, hija de , de la tribu de ; la cual había venido en grande edad, y había vivido con su marido siete años desde su virginidad; Y era viuda de hasta ochenta y cuatro años, que no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones. Y ésta, sobreviniendo en la misma hora, juntamente confesaba al Señor, y hablaba de él á todos los que esperaban la redención en . Mas como cumplieron todas las cosas según la ley del Señor, se volvieron á , á su ciudad de . Y el niño crecía, y fortalecíase, y se henchía de sabiduría; y la gracia de era sobre él. E iban sus padres todos los años á en la fiesta de la . Y cuando fué de doce años, subieron ellos á conforme á la costumbre del día de la fiesta. Y acabados los días, volviendo ellos, se quedó el niño ús en , sin saberlo é y su madre. Y pensando que estaba en la compañía, anduvieron camino de un día; y le buscaban entre los parientes y entre los conocidos: Mas como no le hallasen, volvieron á buscándole. Y aconteció, que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores, oyéndoles y preguntándoles. Y todos los que le oían, se pasmaban de su entendimiento y de sus respuestas. Y cuando le vieron, se maravillaron; y díjole su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con dolor. Entonces él les dice: ¿Qué hay? ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi me conviene estar? Mas ellos no entendieron las palabras que les habló. Y descendió con ellos, y vino á , y estaba sujeto á ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón. Y ús crecía en sabiduría, y en edad, y en gracia para con y los hombres.