Mark 2:17
“Y oyéndolo Jesús, les dice: Los sanos no tienen necesidad de médico, mas los que tienen mal. No he venido á llamar á los justos, sino á los pecadores.”
Mark 2:17 — Reina-Valera 1909
Verse 17 of 28 in Mark chapter 2 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Mark 2 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y ENTRÓ otra vez en después de algunos días, y se oyó que estaba en casa. Y luego se juntaron á él muchos, que ya no cabían ni aun á la puerta; y les predicaba la palabra. Entonces vinieron á él unos trayendo un paralítico, que era traído por cuatro. Y como no podían llegar á él á causa del gentío, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. Y viendo ús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. Y estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensando en sus corazones, Decían: ¿ qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿én puede perdonar pecados, sino solo ? Y conociendo luego ús en su espíritu que pensaban así dentro de sí mismos, les dijo: ¿ qué pensáis estas cosas en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, ó decirle: Levántate, y toma tu lecho y anda? Pues para que sepáis que el del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar los pecados, (dice al paralítico): A ti te digo: Levántate, y toma tu lecho, y vete á tu casa. Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron á , diciendo: Nunca tal hemos visto. Y volvió á salir á la mar, y toda la gente venía á él, y los enseñaba. Y pasando, vió á í, hijo de , sentado al banco de los públicos tributos, y le dice: Sígueme. Y levantándose le siguió. Y aconteció que estando ús á la mesa en casa de él, muchos publicanos y pecadores estaban también á la mesa juntamente con ús y con sus discípulos: porque había muchos, y le habían seguido. Y los escribas y los , viéndole comer con los publicanos y con los pecadores, dijeron á sus discípulos: ¿Qué es esto, que él come y bebe con los publicanos y con los pecadores? Y oyéndolo ús, les dice: Los sanos no tienen necesidad de médico, mas los que tienen mal. No he venido á llamar á los justos, sino á los pecadores. Y los discípulos de , y de los ayunaban; y vienen, y le dicen: ¿ qué los discípulos de y los de los ayunan, y tus discípulos no ayunan? Y ús les dice: ¿ ayunar los que están de bodas, cuando el esposo está con ellos? Entre tanto que tienen consigo al esposo no pueden ayunar. Mas vendrán días, cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán. Nadie echa remiendo de paño recio en vestido viejo; de otra manera el mismo remiendo nuevo tira del viejo, y la rotura se hace peor. Ni nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y se derrama el vino, y los odres se pierden; mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar. Y aconteció que pasando él por los sembrados en sábado, sus discípulos andando comenzaron á arrancar espigas. Entonces los le dijeron: He aquí, ¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito? Y él les dijo: ¿ leísteis qué hizo cuando tuvo necesidad, y tuvo hambre, él y los que con él estaban: Cómo entró en la casa de , siendo sumo pontífice, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino á los sacerdotes, y aun dió á los que con él estaban? También les dijo: El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado. Así que el del hombre es Señor aun del sábado.