Matthew 11:26
“Así, Padre, pues que así agradó en tus ojos.”
Matthew 11:26 — Reina-Valera 1909
Verse 26 of 30 in Matthew chapter 11 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Matthew 11 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y FUÉ, que acabando ús de dar mandamientos á sus doce discípulos, se fué de allí á enseñar y á predicar en las ciudades de ellos. Y oyendo en la prisión los hechos de , le envió dos de sus discípulos, Diciendo: ¿ tú aquél que había de venir, ó esperaremos á otro? Y respondiendo ús, les dijo: Id, y haced saber á las cosas que oís y veis: Los ciegos ven, y los cojos andan; los leprosos son limpiados, y los sordos oyen; los muertos son resucitados, y á los pobres es anunciado el evangelio. Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí. E idos ellos, comenzó ús á decir de á las gentes: ¿Qué salisteis á ver al desierto? ¿una caña que es meneada del viento? Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un hombre cubierto de delicados vestidos? He aquí, los que traen vestidos delicados, en las casas de los reyes están. Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un profeta? También os digo, y más que profeta. Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, que aparejará tu camino delante de ti. De cierto os digo, que no se levantó entre los que nacen de mujeres otro mayor que el ; mas el que es muy más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él. Desde los días de el hasta ahora, al reino de los cielos se hace fuerza, y los valientes lo arrebatan. Porque todos los profetas y la ley hasta profetizaron. Y si queréis recibir, él es aquel Elías que había de venir. El que tiene oídos para oir, oiga. Mas ¿á quién compararé esta generación? Es semejante á los muchachos que se sientan en las plazas, y voces á sus compañeros, Y dicen: Os tañimos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no lamentasteis. Porque vino , que ni comía ni bebía, y dicen: Demonio tiene. Vino el del hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Mas la sabiduría es justificada por sus hijos. Entonces comenzó á reconvenir á las ciudades en las cuales habían sido hechas muy muchas de sus maravillas, porque no se habían arrepentido, diciendo: ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, ! porque si en y en ón fueran hechas las maravillas que han sido hechas en vosotras, en otro tiempo se hubieran arrepentido en saco y en ceniza. Por tanto os digo, que á y á ón será más tolerable el castigo en el día del juicio, que á vosotras. Y tú, , que eres levantada hasta el cielo, hasta los infiernos serás abajada; porque si en los de fueran hechas las maravillas que han sido hechas en ti, hubieran quedado hasta el día de hoy. Por tanto os digo, que á la tierra de los de será más tolerable el castigo en el día del juicio, que á ti. En aquel tiempo, respondiendo ús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, que hayas escondido estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las hayas revelado á los niños. Así, Padre, pues que así agradó en tus ojos. Todas las cosas me son entregadas de mi : y nadie conoció al , sino el ; ni al conoció alguno, sino el , y aquel á quien el lo quisiere revelar. Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.