Matthew 28:11
“Y yendo ellas, he aquí unos de la guardia vinieron á la ciudad, y dieron aviso á los príncipes de los sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido.”
Matthew 28:11 — Reina-Valera 1909
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Matthew 28 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y LA víspera de sábado, que amanece para el primer día de la semana, vino ía , y la otra ía, á ver el sepulcro. Y he aquí, fué hecho un gran terremoto: porque el ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, había revuelto la piedra, y estaba sentado sobre ella. Y su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. Y de miedo de él los guardas se asombraron, y fueron vueltos como muertos. Y respondiendo el ángel, dijo á las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis á ús, que fué crucificado. No está aquí; porque ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fué puesto el Señor. E id presto, decid á sus discípulos que ha resucitado de los muertos: y he aquí va delante de vosotros á ; allí le veréis; he aquí, os lo he dicho. Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo á dar las nuevas á sus discípulos. Y mientras iban á dar las nuevas á sus discípulos, He aquí, Jesús les sale al encuentro, diciendo: Salve. Y ellas se llegaron y abrazaron sus pies, y le adoraron. Entonces ús les dice: No temáis: id, dad las nuevas á mis hermanos, para que vayan á , y allí me verán. Y yendo ellas, he aquí unos de la guardia vinieron á la ciudad, y dieron aviso á los príncipes de los sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido. Y juntados con los ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero á los soldados, Diciendo: Decid: Sus discípulos vinieron de noche, y le hurtaron, durmiendo nosotros. Y si esto fuere oído del presidente, nosotros le persuadiremos, y os haremos seguros. Y ellos, tomando el dinero, hicieron como estaban instruídos: y este dicho fué divulgado entre los íos hasta el día de hoy. Mas los once discípulos se fueron á , al monte donde ús les había ordenado. Y como le vieron, le adoraron: mas algunos dudaban. Y llegando ús, les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y doctrinad á todos los , bautizándolos en el nombre del , y del , y del íritu : Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.