Proverbs 31:24
“Hizo telas, y vendió; y dió cintas al mercader.”
Proverbs 31:24 — Reina-Valera 1909
Verse 24 of 31 in Proverbs chapter 31 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Proverbs 31 — full chapter (Reina-Valera 1909)
PALABRAS del rey ; la profecía con que le enseñó su madre. ¿Qué, hijo mío? ¿y qué, hijo de mi vientre? ¿y qué, hijo de mis deseos? No des á las mujeres tu fuerza, ni tus caminos á lo que es para destruir los reyes. No es de los reyes, oh , no es de los reyes beber vino, ni de los príncipes la cerveza. No sea que bebiendo olviden la ley, y perviertan el derecho de todos los hijos afligidos. Dad la cerveza al desfallecido, y el vino á los de amargo ánimo: Beban, y olvídense de su necesidad, y de su miseria no más se acuerden. Abre tu boca por el mudo, en el juicio de todos los hijos de muerte. Abre tu boca, juzga justicia, y el derecho del pobre y del menesteroso. Mujer fuerte, ¿quién la hallará? porque su estima sobrepuja largamente á la de piedras preciosas. El corazón de su marido está en ella confiado, y no tendrá necesidad de despojo. Darále ella bien y no mal, todos los días de su vida. Buscó lana y lino, y con voluntad labró de sus manos. Fué como navío de mercader: trae su pan de lejos. Levantóse aun de noche, y dió comida á su familia, y ración á sus criadas. Consideró la heredad, y compróla; y plantó viña del fruto de sus manos. Ciñó sus lomos de fortaleza, y esforzó sus brazos. Gustó que era buena su granjería: su candela no se apagó de noche. Aplicó sus manos al huso, y sus manos tomaron la rueca. Alargó su mano al pobre, y extendió sus manos al menesteroso. No tendrá temor de la nieve por su familia, porque toda su familia está vestida de ropas dobles. Ella se hizo tapices; de lino fino y púrpura es su vestido. Conocido es su marido en las puertas, cuando se sienta con los ancianos de la tierra. Hizo telas, y vendió; y dió cintas al mercader. Fortaleza y honor son su vestidura; y en el día postrero reirá. Abrió su boca con sabiduría: y la ley de clemencia está en su lengua. Considera los caminos de su casa, y no come el pan de balde. Levantáronse sus hijos, y llamáronla bienaventurada; y su marido también la alabó. Muchas mujeres hicieron el bien; mas tú las sobrepujaste á todas. Engañosa es la gracia, y vana la hermosura: la mujer que teme á á, ésa será alabada. Dadle el fruto de sus manos, y alábenla en las puertas sus hechos.