Zechariah 8:4
“Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aun han de morar viejos y viejas en las plazas de Jerusalem, y cada cual con bordón en su mano por la multitud de los días.”
Zechariah 8:4 — Reina-Valera 1909
Verse 4 of 23 in Zechariah chapter 8 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Zechariah 8 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y FUÉ á mí palabra de á de los ejércitos, diciendo: Así ha dicho á de los ejércitos: Yo he celado á Sión con grande celo, y con grande ira la celé. Así dice á: Yo he restituído á Sión, y moraré en medio de : y se llamará de , y el monte de á de los ejércitos, Monte de . Así ha dicho á de los ejércitos: Aun han de morar viejos y viejas en las plazas de , y cada cual con bordón en su mano por la multitud de los días. Y las calles de la ciudad serán llenas de muchachos y muchachas, que jugarán en las calles. Así dice á de los ejércitos: Si esto parecerá dificultoso á los ojos del resto de este pueblo en aquellos días, ¿también será dificultoso delante de mis ojos? dice á de los ejércitos. Así ha dicho á de los ejércitos: He aquí, yo salvo mi pueblo de la tierra del oriente, y de la tierra donde se pone el sol; Y traerélos, y habitarán en medio de ; y me serán por pueblo, y yo seré á ellos por con verdad y con justicia. Así ha dicho á de los ejércitos: Esfuércense vuestras manos, de vosotros los que oís en estos días estas palabras de la boca de los profetas, desde el día que se echó el cimiento á la casa de á de los ejércitos, para edificar el templo. Porque antes de estos días no ha habido paga de hombre, ni paga de bestia, ni hubo paz alguna para entrante ni para saliente, á causa del enemigo: y yo dejé todos los hombres, cada cual contra su compañero. Mas ahora no lo haré con el resto de este pueblo como en aquellos días pasados, dice á de los ejércitos. Porque habrá simiente de paz; la vid dará su fruto, y dará su producto la tierra, y los cielos darán su rocío; y haré que el resto de este pueblo posea todo esto. Y será que como fuisteis maldición entre las gentes, oh casa de á y casa de , así os salvaré, y seréis bendición. No temáis, mas esfuércense vuestras manos. Porque así ha dicho á de los ejércitos: Como pensé haceros mal cuando vuestros padres me provocaron á ira, dice á de los ejércitos, y no me arrepentí; Así tornando he pensado de hacer bien á y á la casa de á en estos días: no temáis. Estas son las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad en vuestras puertas verdad y juicio de paz: Y ninguno de vosotros piense mal en su corazón contra su prójimo, ni améis juramento falso: porque todas estas son cosas que aborrezco, dice á. Y fué á mí palabra de á de los ejércitos, diciendo: Así ha dicho á de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes, y el ayuno del quinto, y el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo, se tornarán á la casa de á en gozo y alegría, y en festivas solemnidades. Amad pues verdad y paz. Así ha dicho á de los ejércitos: Aun vendrán pueblos, y moradores de muchas ciudades; Y vendrán los moradores de la una á la otra, y dirán: Vamos á implorar el favor de á, y á buscar á á de los ejércitos. Yo también iré. Y vendrán muchos pueblos y fuertes naciones á buscar á á de los ejércitos en , y á implorar el favor de á. Así ha dicho á de los ejércitos: En aquellos días acontecerá que diez hombres de todas las lenguas de las gentes, trabarán de la falda de un ío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que está con vosotros.