1 Corinthians 2:14
“Mas el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura: y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente.”
1 Corinthians 2:14 — Reina-Valera 1909
Verse 14 of 16 in 1 Corinthians chapter 2 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
1 Corinthians 2 — full chapter (Reina-Valera 1909)
ASÍ que, hermanos, cuando fuí á vosotros, no fuí con altivez de palabra, ó de sabiduría, á anunciaros el testimonio de . Porque no me propuse saber algo entre vosotros, sino á , y á éste crucificado. Y estuve yo con vosotros con flaqueza, y mucho temor y temblor; Y ni mi palabra ni mi predicación fué con palabras persuasivas de humana sabiduría, mas con demostración del íritu y de poder; Para que vuestra fe no esté fundada en sabiduría de hombres, mas en poder de . Empero hablamos sabiduría entre perfectos; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que se deshacen: Mas hablamos sabiduría de en misterio, la sabiduría oculta, la cual predestinó antes de los siglos para nuestra gloria: La que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de gloria: Antes, como está escrito: Cosas que ojo no vió, ni oreja oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que ha preparado para aquellos que le aman. Empero nos lo reveló á nosotros por el íritu: porque el íritu todo lo escudriña, aun lo profundo de . Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de , sino el íritu de . Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el íritu que es de , para que conozcamos lo que nos ha dado; Lo cual también hablamos, no con doctas palabras de humana sabiduría, mas con doctrina del íritu, acomodando lo espiritual á lo espiritual. Mas el hombre animal no percibe las cosas que son del íritu de , porque le son locura: y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente. Empero el espiritual juzga todas las cosas; mas él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿quién le instruyó? Mas nosotros tenemos la mente de .