2 Chronicles 20:14
“Y estaba allí Jahaziel hijo de Zachârías, hijo de Benaías, hijo de Jeiel, hijo de Mathanías, Levita de los hijos de Asaph, sobre el cual vino el espíritu de Jehová en medio de la reunión;”
2 Chronicles 20:14 — Reina-Valera 1909
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2 Chronicles 20 — full chapter (Reina-Valera 1909)
PASADAS estas cosas, aconteció que los hijos de y de ón, y con ellos otros de los , vinieron contra á la guerra. Y acudieron, y dieron aviso á , diciendo: Contra ti viene una grande multitud de la otra parte de la mar, y de la ; y he aquí ellos están en ón-, que es . Entonces él tuvo temor; y puso su rostro para consultar á á, é hizo pregonar ayuno á todo á. Y juntáronse los de á para pedir socorro á á: y también de todas las ciudades de á vinieron á pedir á á. Púsose entonces en pie en la reunión de á y de , en la casa de á, delante del atrio nuevo; Y dijo: Jehová de nuestros padres, ¿no eres tú en los cielos, y te enseñoreas en todos los reinos de las ? ¿no está en tu mano tal fuerza y potencia, que no hay quien te resista? Dios nuestro, ¿no echaste tú los moradores de aquesta tierra delante de tu pueblo , y la diste á la simiente de tu amigo para siempre? Y ellos han habitado en ella, y te han edificado en ella santuario á tu nombre, diciendo: Si mal viniere sobre nosotros, ó espada de castigo, ó pestilencia, ó hambre, presentarnos hemos delante de esta casa, y delante de ti, (porque tu nombre está en esta casa,) y de nuestras tribulaciones clamaremos á ti, y tú nos oirás y salvarás. Ahora pues, he aquí los hijos de ón y de , y los del monte de , á la tierra de los cuales no quisiste que pasase cuando venían de la tierra de , sino que se apartasen de ellos, y no los destruyesen; He aquí ellos nos el pago, viniendo á echarnos de tu heredad, que tú nos diste á poseer. ¡Oh nuestro! ¿no los juzgarás tú? porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros: no sabemos lo que hemos de hacer, mas á ti volvemos nuestros ojos. Y todo á estaba en pie delante de á, con sus niños, y sus mujeres, y sus hijos. Y estaba allí hijo de ârías, hijo de ías, hijo de , hijo de ías, Levita de los hijos de , sobre el cual vino el espíritu de á en medio de la reunión; Y dijo: Oid, Judá todo, y vosotros moradores de , y tú, rey . Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta tan grande multitud; porque no es vuestra la guerra, sino de . Mañana descenderéis contra ellos: he aquí que ellos subirán por la cuesta de , y los hallaréis junto al arroyo, antes del desierto de . No habrá para qué vosotros peleéis en este caso: paraos, estad quedos, y ved la salud de á con vosotros. Oh á y , no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, que á será con vosotros. Entonces se inclinó rostro por tierra, y asimismo todo á y los moradores de se postraron delante de á, y adoraron á á. Y levantáronse los de los hijos de y de los hijos de é, para alabar á á el de á grande y alta voz. Y como se levantaron por la mañana, salieron por el desierto de . Y mientras ellos salían, Josaphat estando en pie, dijo: Oidme, Judá y moradores de . Creed á á vuestro , y seréis seguros; creed á sus profetas, y seréis prosperados. Y habido consejo con el pueblo, puso á algunos que cantasen á á, y alabasen en la hermosura de la santidad, mientras que salía la gente armada, y dijesen: Glorificad á á, porque su misericordia es para siempre. Y como comenzaron con clamor y con alabanza, puso á contra los hijos de ón, de , y del monte de , las emboscadas de ellos mismos que venían contra á, y matáronse los unos á los otros: Pues los hijos de ón y se levantaron contra los del monte de , para matarlos y destruirlos; y como hubieron acabado á los del monte de , cada cual ayudó á la destrucción de su compañero. Y luego que vino á á la atalaya del desierto, miraron hacia la multitud; mas he aquí yacían ellos en tierra muertos, que ninguno había escapado. Viniendo entonces y su pueblo á despojarlos, hallaron en ellos muchas riquezas entre los cadáveres, así vestidos como preciosos enseres, los cuales tomaron para sí, tantos, que no los podían llevar: tres días duró el despojo, porque era mucho. Y al cuarto día se juntaron en el valle de ; porque allí bendijeron á á, y por esto llamaron el nombre de aquel paraje el valle de , hasta hoy. Y todo á y los de , y á la cabeza de ellos, volvieron para tornarse á con gozo, porque á les había dado gozo de sus enemigos. Y vinieron á con salterios, arpas, y bocinas, á la casa de á. Y fué el pavor de sobre todos los reinos de aquella tierra, cuando oyeron que á había peleado contra los enemigos de . Y el reino de tuvo reposo; porque su le dió reposo de todas partes. Así reinó sobre á: de treinta y cinco años era cuando comenzó á reinar, y reinó veinte y cinco años en . El nombre de su madre fué , hija de . Y anduvo en el camino de su padre, sin apartarse de él, haciendo lo recto en los ojos de á. Con todo eso los altos no eran quitados; que el pueblo aun no había enderezado su corazón al de sus padres. Lo demás de los hechos de , primeros y postreros, he aquí están escritos en las palabras de ú hijo de , del cual es hecha mención en el libro de los reyes de . Pasadas estas cosas, Josaphat rey de á trabó amistad con ôzías rey de , el cual fué dado á la impiedad: E hizo con él compañía para aparejar navíos que fuesen á ; y construyeron los navíos en -geber. Entonces hijo de de , profetizó contra , diciendo: Por cuanto has hecho compañía con ôzías, Jehová destruirá tus obras. Y los navíos se rompieron, y no pudieron ir á .