2 Corinthians 4:3
“Que si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto:”
2 Corinthians 4:3 — Reina-Valera 1909
Verse 3 of 18 in 2 Corinthians chapter 4 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
2 Corinthians 4 — full chapter (Reina-Valera 1909)
POR lo cual teniendo nosotros esta administración según la misericordia que hemos alcanzado, no desmayamos; Antes quitamos los escondrijos de vergüenza, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de , sino por manifestación de la verdad encomendándonos á nosotros mismos á toda conciencia humana delante de . Que si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto: En los cuales el dios de este siglo cegó los entendimientos de los incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del evangelio de la gloria de , el cual es la imagen de . Porque no nos predicamos á nosotros mismos, sino á , el Señor; y nosotros vuestros siervos por ús. Porque , que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de en la faz de . Tenemos empero este tesoro en vasos de barro, para que la alteza del poder sea de , y no de nosotros: Estando atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperamos; Perseguidos, mas no desamparados; abatidos, mas no perecemos; Llevando siempre por todas partes la muerte de ús en el cuerpo, para que también la vida de ús sea manifestada en nuestros cuerpos. Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados á muerte por ús, para que también la vida de ús sea manifestada en nuestra carne mortal. De manera que la muerte obra en nosotros, y en vosotros la vida. Empero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme á lo que está escrito: Creí, por lo cual también hablé: nosotros también creemos, por lo cual también hablamos; Estando ciertos que el que levantó al Señor ús, á nosotros también nos levantará por ús, y nos pondrá con vosotros. Porque todas estas cosas padecemos por vosotros, para que abundando la gracia por muchos, en el hacimiento de gracias sobreabunde á gloria de . Por tanto, no desmayamos: antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior empero se renueva de día en día. Porque lo que al presente es momentáneo y leve de nuestra tribulación, nos obra un sobremanera alto y eterno peso de gloria; No mirando nosotros á las cosas que se ven, sino á las que no se ven: porque las cosas que se ven son temporales, mas las que no se ven son eternas.