Acts 21:26

“Entonces Pablo tomó consigo aquellos hombres, y al día siguiente, habiéndose purificado con ellos, entró en el templo, para anunciar el cumplimiento de los días de la purificación, hasta ser ofrecida ofrenda por cada uno de ellos.”

Acts 21:26 — Reina-Valera 1909

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Acts 21 — full chapter (Reina-Valera 1909)

Y HABIENDO partido de ellos, navegamos y vinimos camino derecho á , y al día siguiente á , y de allí á Pátara. Y hallando un barco que pasaba á , nos embarcamos, y partimos. Y como avistamos á , dejándola á mano izquierda, navegamos á , y vinimos á : porque el barco había de descargar allí su carga. Y nos quedamos allí siete días, hallados los discípulos, los cuales decían á por íritu, que no subiese á . Y cumplidos aquellos días, salimos acompañándonos todos, con sus mujeres é hijos, hasta fuera de la ciudad; y puestos de rodillas en la ribera, oramos. Y abrazándonos los unos á los otros, subimos al barco, y ellos se volvieron á sus casas. Y nosotros, cumplida la navegación, vinimos de á ; y habiendo saludado á los hermanos, nos quedamos con ellos un día. Y otro día, partidos y los que con él estábamos, vinimos á : y entrando en casa de el evangelista, el cual era uno de los siete, posamos con él. Y éste tenía cuatro hijas, doncellas, que profetizaban. Y parando nosotros allí por muchos días, descendió de un profeta, llamado ; Y venido á nosotros, tomó el cinto de , y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el íritu : Así atarán los íos en al varón cuyo es este cinto, y le entregarán en manos de los . Lo cual como oímos, le rogamos nosotros y los de aquel lugar, que no subiese á . Entonces respondió: ¿Qué hacéis llorando y afligiéndome el corazón? porque yo no sólo estoy presto á ser atado, mas aun á morir en por el nombre del Señor ús. Y como no le pudimos persuadir, desistimos, diciendo: Hágase la voluntad del Señor. Y después de estos días, apercibidos, subimos á . Y vinieron también con nosotros de algunos de los discípulos, trayendo consigo á un ón, Cyprio, discípulo antiguo, con el cual posásemos. Y cuando llegamos á , los hermanos nos recibieron de buena voluntad. Y al día siguiente entró con nosotros á , y todos los ancianos se juntaron; A los cuales, como los hubo saludado, contó por menudo lo que había hecho entre los por su ministerio. Y ellos como lo oyeron, glorificaron á , y le dijeron: Ya ves, hermano, cuántos millares de íos hay que han creído; y todos son celadores de la ley: Mas fueron informados acerca de ti, que enseñas á apartarse de és á todos los íos que están entre los , diciéndoles que no han de circuncidar á los hijos, ni andar según la costumbre. ¿Qué hay pues? La multitud se reunirá de cierto: porque oirán que has venido. Haz pues esto que te decimos: Hay entre nosotros cuatro hombres que tienen voto sobre sí: Tomando á éstos contigo, purifícate con ellos, y gasta con ellos, para que rasuren sus cabezas, y todos entiendan que no hay nada de lo que fueron informados acerca de ti; sino que tú también andas guardando la ley. Empero cuanto á los que de los han creído, nosotros hemos escrito haberse acordado que no guarden nada de esto; solamente que se abstengan de lo que fuere sacrificado á los ídolos, y de sangre, y de ahogado, y de fornicación. Entonces tomó consigo aquellos hombres, y al día siguiente, habiéndose purificado con ellos, entró en el templo, para anunciar el cumplimiento de los días de la purificación, hasta ser ofrecida ofrenda por cada uno de ellos. Y cuando estaban para acabarse los siete días, unos íos de , como le vieron en el templo, alborotaron todo el pueblo y le echaron mano, Dando voces: Varones , ayudad: Este es el hombre que por todas partes enseña á todos contra el pueblo, y la ley, y este lugar; y además de esto ha metido en el templo, y ha contaminado este lugar santo. Porque antes habían visto con él en la ciudad á Trófimo, Efesio, al cual pensaban que había metido en el templo. Así que, toda la ciudad se alborotó, y agolpóse el pueblo; y tomando á , hiciéronle salir fuera del templo, y luego las puertas fueron cerradas. Y procurando ellos matarle, fué dado aviso al tribuno de la compañía, que toda la ciudad de estaba alborotada; El cual tomando luego soldados y centuriones, corrió á ellos. Y ellos como vieron al tribuno y á los soldados, cesaron de herir á . Entonces llegando el tribuno, le prendió, y le mandó atar con dos cadenas; y preguntó quién era, y qué había hecho. Y entre la multitud, unos gritaban una cosa, y otros otra: y como no podía entender nada de cierto á causa del alboroto, le mandó llevar á la fortaleza. Y como llegó á las gradas, aconteció que fué llevado de los soldados á causa de la violencia del pueblo; Porque multitud de pueblo venía detrás, gritando: Mátale. Y como comenzaron á meter á en la fortaleza, dice al tribuno: ¿Me será lícito hablarte algo? Y él dijo: ¿ griego? ¿No eres tú aquel que levantaste una sedición antes de estos días, y sacaste al desierto cuatro mil hombres salteadores? Entonces dijo : Yo de cierto soy hombre ío, ciudadano de , ciudad no obscura de : empero ruégote que me permitas que hable al pueblo. Y como él se lo permitió, Pablo, estando en pie en las gradas, hizo señal con la mano al pueblo. Y hecho grande silencio, habló en lengua hebrea, diciendo:

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