Jeremiah 36:11
“Y Michêas hijo de Gemarías, hijo de Saphán, habiendo oído del libro todas las palabras de Jehová,”
Jeremiah 36:11 — Reina-Valera 1909
Verse 11 of 32 in Jeremiah chapter 36 — Reina-Valera 1909. Read it in context below, with maps, timelines and thematic connections beside the text.
Jeremiah 36 — full chapter (Reina-Valera 1909)
Y ACONTECIÓ en el cuarto año de hijo de ías, rey de á, que fué esta palabra á ías, de á, diciendo: Tómate un rollo de libro, y escribe en él todas las palabras que te he hablado contra y contra á, y contra todas las gentes, desde el día que comencé á hablarte, desde los días de ías hasta hoy. Quizá oirá la casa de á todo el mal que yo pienso hacerles, para volverse cada uno de su mal camino, y yo perdonaré su maldad y su pecado. Y llamó ías á hijo de ías, y escribió de boca de ías, en un rollo de libro, todas las palabras que á le había hablado. Después mandó ías á , diciendo: Yo estoy preso, no puedo entrar en la casa de á: Entra tú pues, y lee de este rollo que escribiste de mi boca, las palabras de á en oídos del pueblo, en la casa de á, el día del ayuno; y las leerás también en oídos de todo á que vienen de sus ciudades. Quizá caerá oración de ellos en la presencia de á, y tornaráse cada uno de su mal camino; porque grande es el furor y la ira que ha expresado á contra este pueblo. Y hijo de ías hizo conforme á todas las cosas que le mandó ías profeta, leyendo en el libro las palabras de á en la casa de á. Y aconteció en el año quinto de hijo de ías, rey de á, en el mes noveno, que promulgaron ayuno en la presencia de á, á todo el pueblo de , y á todo el pueblo que venía de las ciudades de á á . Y leyó en el libro las palabras de ías en la casa de á, en la cámara de ías hijo de án escriba, en el atrio de arriba, á la entrada de la puerta nueva de la casa de á, en oídos del pueblo. Y êas hijo de ías, hijo de án, habiendo oído del libro todas las palabras de á, Descendió á la casa del rey, á la cámara del secretario, y he aquí que todos los príncipes estaban allí sentados, á saber: Elisama secretario, y ías hijo de ías, y án hijo de , y ías hijo de án, y îas hijo de ías, y todos los príncipes. Y contóles êas todas las palabras que había oído leyendo en el libro en oídos del pueblo. Entonces enviaron todos los príncipes á í hijo de ías, hijo de ías, hijo de , para que dijese á : Toma el rollo en que leíste á oídos del pueblo, y ven. Y , hijo de ías, tomó el rollo en su mano, y vino á ellos. Y dijéronle: Siéntate ahora, y léelo en nuestros oídos. Y leyó en sus oídos. Y fué que, como oyeron todas aquellas palabras, cada uno se volvió espantado á su compañero, y dijeron á : Sin duda contaremos al rey todas estas palabras. Preguntaron luego á , diciendo: Cuéntanos ahora cómo escribiste de boca de ías todas estas palabras. Y les dijo: El me dictaba de su boca todas estas palabras, y yo escribía con tinta en el libro. Entonces dijeron los príncipes á : Ve, y escóndete tú y ías, y nadie sepa dónde estáis. Y entraron al rey al atrio, habiendo depositado el rollo en la cámara de secretario; y contaron en los oídos del rey todas estas palabras. Y envió el rey á í á que tomase el rollo, el cual lo tomó de la cámara de secretario, y leyó en él í en oídos del rey, y en oídos de todos los príncipes que junto al rey estaban. Y el rey estaba en la casa de invierno en el mes noveno, y había un brasero ardiendo delante de él; Y fué que, como í hubo leído tres ó cuatro planas, rasgólo con un cuchillo de escribanía, y echólo en el fuego que había en el brasero, hasta que todo el rollo se consumió sobre el fuego que en el brasero había. Y no tuvieron temor, ni rasgaron sus vestidos, el rey y todos sus siervos que oyeron todas estas palabras. Y aunque án y ías y ías rogaron al rey que no quemase aquel rollo, no los quiso oir: Antes mandó el rey á hijo de , y á ías hijo de , y á ías hijo de , que prendiesen á el escribiente y á ías profeta; mas á los escondió. Y fué palabra de á á ías, después que el rey quemó el rollo, las palabras que había escrito de boca de ías, diciendo: Vuelve á tomar otro rollo, y escribe en él todas las palabras primeras, que estaban en el primer rollo que quemó , rey de á. Y dirás á rey de á: Así ha dicho á: Tú quemaste este rollo, diciendo: ¿ qué escribiste en él, diciendo: De cierto vendrá el rey de , y destruirá esta tierra, y hará que no queden en ella hombres ni animales? Por tanto, así ha dicho á, en orden á rey de á: No tendrá quien se siente sobre el trono de ; y su cuerpo será echado al calor del día y al hielo de la noche. Y visitaré sobre él, y sobre su simiente, y sobre sus siervos, su maldad; y traeré sobre ellos, y sobre los moradores de , y sobre los varones de á, todo el mal que les he dicho y no escucharon. Y tomó ías otro rollo, y diólo á hijo de ías escriba; y escribió en él de boca de ías todas las palabras del libro que quemó en el fuego rey de á; y aun fueron añadidas sobre ellas muchas otras palabras semejantes.